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jueves, 24 de enero de 2013

EL GATO GRANDE





Era un gato grande,
que hacia roro
muy acurrucado en su almohadón
cerraba los ojos
se hacía el dormido
movía la cola con aire aburrido.

Era un ratoncito,
chiquito chiquito
que asomaba el morro 
por un agujerito
desaparecía y volvía asomarse
y daba un gritito piiii
antes de marcharse.

Salió de su escondite
corrió por la alfombra
que miedo tenía 
hasta de su sombra
pero al dar la vuelta 
sintió un gran estruendo
PLOOOF!
vio dos ojos grandes
de un gato tremendo.

Sintió un gran zarpazo 
RAS!
sobre su rabito
 y empezó a correr
todo asustadito
y aquí se acaba el cuento
de mi ratoncito
que asomaba el morro
por un agujerito.

domingo, 28 de octubre de 2012

EL SEÑOR DON GATO






                                      
Estaba el Señor Don Gato 
sentadito en su tejado, 
marramiau, miau, miau, 
sentadito en su tejado. 

Ha recibido una carta 
que si quiere ser casado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
que si quiere ser casado. 

Con una gatita blanca 
sobrina de un gato pardo, 
marramiau, miau, miau, miau, 
sobrina de un gato pardo. 

Al recibir la noticia 
se ha caído del tejado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
se ha caído del tejado. 

Se ha roto seis costillas 
el espinazo y el rabo, 
marramiau, miau, miau, miau, 
el espinazo y el rabo. 

Ya lo llevan a enterrar 
por la calle del pescado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
por la calle del pescado. 

Al olor de las sardinas 
el gato ha resucitado, 
marramiau, miau, miau, miau, 
el gato ha resucitado. 

Por eso dice la gente 
siete vidas tiene un gato, 
marramiau, miau, miau, miau, 
siete vidas tiene un gato.